PENSAR AL REVÉS, EL ANTIOXIDANTE DE LA ECONOMÍA DEL FUTURO

PENSAR AL REVÉS, EL ANTIOXIDANTE DE LA ECONOMÍA DEL FUTURO

PENSAR AL REVÉS, EL ANTIOXIDANTE DE LA ECONOMÍA DEL FUTURO

Según Yuval Noah Harari, autor de los best seller “Sapiens: De animales a dioses” y “21 lecciones para el siglo XXI”, el mundo cambiará por completo en el año 2050, esa es la fecha límite. Será un cambio evolutivo pero exponencial, el cual ya estamos experimentando. En ese nuevo escenario, la tecnología dominará el mundo en sus distintos ámbitos (de esto algo ya hemos visto con IA y Watson, las RRSS como Facebook, WhatsApp, Google, etc.). Lo que conocemos como vida serán cambios constantes, incertidumbres y nada será cierto. Pero ¿quiénes sobrevivirán a estas condiciones? Sólo quienes tengan la capacidad de adaptarse, reinventarse y ser flexibles emocional y profesionalmente. Suena drámatico ¿no?

Reflexionemos. En mundo del empleo actual, ¿cuántas labores que hace 5 años eran realizadas por seres humanos hoy es trabajo de las máquinas? Contact centers de bots y supermercado con cajas de auto pago, como ejemplos. Y a otra escala podríamos revisar qué es lo que ocurre en la industria minera, vehicular o textil. Esto recién comienza. En los próximos 10 años el 60% de los trabajos actuales se verán impactados por la disrupción tecnológica.

Es probable que el trabajo que hoy efectuamos, en un futuro cercano sea la función de una máquina. Así, tomaremos conciencia que la educación nos instaló conocimientos, habilidades y competencias para un mundo que ya no existirá más tal como lo conocemos.

 

Teoría de la Mentalidad abierta

Tras décadas de estudios, la profesora de Stanford, Carol Dweck concluyó que “los seres humanos podemos tener 2 mentalidades o ‘mindsets”: fixed (fija) o growth (abierta o de crecimiento)”.

Más allá de lo anterior, nos preguntamos ¿qué significa cada uno de estos mindsets? La teoría del mindset se basa en cómo las personas nos enfrentamos a un desafío. Dweck en su libro “Mindset: La nueva psicología del éxito”, lo relaciona con los desafíos académicos. Sus investigaciones se centran en el análisis de más de un centenar de niños en USA y cómo relacionan sus fracasos, ya sea en exámenes u otras actividades escolares.

Los niños con mente cerrada, cuando les suspendían un examen se daban por vencidos. No creían que fueran capaces de aprender. Y es que las personas con esta mentalidad piensan que todos nacemos con características fijas – entre ellas la inteligencia- y que es imposible cambiarlas. En simple, por ejemplo, se podría decir si te cuesta aprender un idioma, nunca lo aprenderás.

No obstante, otro grupo de jóvenes, al encontrarse en la misma situación, notaron que ese “fallo” podría ser una oportunidad de mejora, de aprendizaje y que su “mindset” los empujaba a mejorar y a desafiarse.

La mentalidad abierta permite asumir desafíos y enfrentar riesgos de una forma óptima y traducir ideas en planes de acción de manera más simple y rápida, a través de un trabajo en equipo e inspirando a otros. Dichas habilidades pueden ser transversales, un futbolista, un cantante o una jefa de hogar podrían tenerlas incorporadas. Entonces, ¿cómo el mindset influye en los equipos de alto rendimiento?, ¿cómo podemos cambiar el paradigma empresarial y ver las cosas desde otra perspectiva?

 

Pensando al revés

Roberto Camhi, fundador de Mapcity y profesor de Investigación, Emprendimiento e Innovación de la Escuela de Ingeniería de la UC, publicó recientemente el libro “Piensa al revés”, en él señala que nuestro mindset está siendo perturbado, casi atacado por un enemigo oculto, pero a la vez conocido, la información nos detiene, nos paraliza y nos da miedo: crisis político sociales en distintos países, caída de los mercados y con ello, el milagro chileno. Además de lo anterior, la irrupción de la tecnología cambió las reglas del juego, en algunos años el 70% de las plazas de trabajo serán reemplazado por la automatización. No existe antídoto o escudo que nos proteja. Pero nosotros podemos elegir si surfeamos la ola o permitimos que la ola nos bote. Esa es la decisión. Limitamos nuestras posibilidades o las extendemos al máximo, es una cuestión de nuestro mindset. Mediocridad o excelencia, de eso se trata.

En los próximos años se acabarán milllones de empleos formales, y el emprendimiento, auto empleo y la innovación jugarán un rol fundamental. La historia reciente nos demuestra que nuestro pensamiento del trabajo para toda la vida está en riesgo; que la anhelada estabilidad está cada vez más inestable; y lo que pensábamos que eran nuestras fortalezas se transforman de un día para otro en nuestras debilidades. Entonces, ahora que parece que todo está perdido, que no hay manera de hacer frente a este hostil escenario, ¡piensa al revés!

¿Qué tengo yo que no tiene la automatización?, ¿cómo detectamos oportunidades donde otros sólo ven amenazas? El mindset puede marcar la diferencia. En el mismo sentido y siguiendo las premisas de Carol Dweck, busca nuevos desafíos y asume riesgos, prepárate para esos momentos.

Si en tu trabajo actual hay un nuevo proyecto, súmate. Si no sabes algo, pregunta. Escucha con humildad, desaprende y aprende de nuevo, reconoce tu ceguera (que no sabes que no sabes), luego tu ignorancia (que sabes que no sabes), sé un aprendiz, no eres maestro ni menos experto. Acepta las críticas, no te quedes sólo con el resultado, revisa el proceso. No esperes el lunes para comenzar, hazlo ahora. Busca actividades que te gusten y ponte a estudiar.

El poder del todavía

En una charla TED, la profesora Dweck habló del poder de la palabra todavía. Cuando le preguntó a uno de los niños qué pensaba sobre la mala calificación obtenida en una prueba de matemáticas, éste le respondió que no se había podido aprender las fórmulas, todavía.

Esta palabra es la clave de la mentalidad de crecimiento, en el mindset. Puede que no sepas algo ahora, pero lo sabrás en el futuro. Es posible que hoy no tengas ni idea de programación, finanzas, idiomas o cualquier cosa que se te ocurra, pero no lo sabes todavía. Tenemos la capacidad de aprender, lo único que necesitamos es tiempo y compromiso.

Si para el año 2050 queremos seguir siendo útiles, es necesario adoptar esta mentalidad. Cuando Harari hablaba de flexibilidad, se refería a esto. Porque dentro de 30 años habrá algoritmos capaces de escribir este artículo o de gestionar nuestras finanzas sin necesidad de que haya una persona de por medio, o también, una máquina que nos atienda cuando vayamos de compras.

El trabajo que tenemos hoy no existirá en algunos años más y para poder competir con la tecnología y continuar trabajando cuando seamos mayores, tenemos que estar abiertos a todo lo que se nos presente. Aunque sea en el 2050.

 

Patricio Ovalle Wood, Director de Desarrollo Local Municipalidad de Providencia.
Mauricio Brito Carvallo, Jefe de Emprendimiento Providencia.
Nicole Castro Balladares, Jefa Innovación Providencia.